Rincones olvidados

By Pilar Perez Baz

Posted by Pilar | abril - 9 - 2013 | 37 Comments

Masa

Una sombra se interpuso entre mi mirada y la vida, pero aquellos bellos momentos que un día dibujé en mi mente disiparon cualquier duda oscura y pude ver el amanecer, y es que la luz de la aurora brilla con más fuerza cuando los gratos recuerdos se encargan de presentar el día.

 Los problemas cotidianos por muy insignificantes que sean a veces nublan tu mente y no te dejan ver las respuestas que tienes a tu alcance…Un gasto inesperado, un electrodoméstico roto en el peor momento, llenar el depósito del coche que es un dolor, sobrevivir a un adolescente en casa, o saber que alguien cercano lo está pasando realmente mal, son algunos de los problemas con los que nos codeamos día a día… podría seguir, pero vamos a dejarlo así, por hoy…La idea de este post no es alimentarlo de quejas, todo lo contrario, quiero llenarlo de buenos recuerdos y capturar el momento en el que la vida era una suave almohada donde poder recostarse.

Y me acordé del día en que fui hacer dulces con la abuela y pude amasar la felicidad en una época en el que el mayor de mis problemas era que el chico que me gustaba no me sonriera al verme pasar.

 Me desperté con el olor a pan tostado en aceite y con el aroma a café recién hecho, la voz inconfundible de Matilde Vilariño se paseaba por la cocina de mi abuela y se aventuraba a salir al pasillo atreviéndose a llegar a mi habitación y asomarse a mi almohada, las ondas de radio me sorprendieron desperezándome lentamente con la grata sensación de que todo lo que iba a regalarme el día se iba a amasar a mi antojo.

Los abuelos tienen la sana costumbre de consentir a sus nietos y lo hacen con tanto cariño y sabiduría que ni te das cuenta de que en cada mimo que recibes hay una lección de vida…

El tiempo en casa de mis abuelos parecía haberse parado y las viejas tradiciones habían conseguido conquistar un trocito de parcela de su pequeña isla.

Una de las buenas costumbres que tenía mi abuela era hacer dulces en fechas señaladas y ese día tocaba hacer hornazos.

Cuando llegué a la cocina ya estaba todo preparado para ir al horno, desayuné con el serial radiofónico “La Saga de los Porretas” y ayudé a mi abuela a transportar todos los utensilios que había que llevar a la panadería. Una vez allí comenzamos a elaborar el dulce.

No éramos las únicas vecinas del pueblo que ese día habían decidido ir a cocer dulces al horno, no, ese día la panadería se había convertido en un punto de encuentro social con un gran ambientazo.

Mientras algunas mujeres despachurraban vidas ajenas yo me dedicaba a hacer lo mismo pero con la masa.

De vez en cuando nos interrumpían para interesarse por el estado de salud de alguien de nuestra familia o para preguntarnos por el parentesco de algún otro ciudadano. Todo un ritual.

Mi abuela aprovechaba los pocos momentos de silencio para contarme historias de su niñez y yo me reía con ganas cuando la oía decir que antaño carecían de tal cosa o tenían obligación de hacer cualquier otra.

Mientras escuchaba anécdotas pasadas, mis manos no conseguían deshacerse de los restos de masa que se habían pegado en mis dedos y mi abuela con una tranquilidad pasmosa me echaba harina en las manos y corregía el estropicio que había organizado.

El recuerdo de esa mirada condescendiente, la seguridad de que pasara lo que pasara mi abuela era capaz de arreglar cualquier mala situación y la sensación de tranquilidad que me trasmitía me ayuda en esos momentos en que los problemas quedan pegados en las manos.

 

Solo hay que saber que harina hay que utilizar para deshacerse de ellos ;-)

 

@PilarPerezBaz

37 Responses so far.

  1. Rosa M. Alcaide dice:

    ¡Qué bien lo has contado! Me he identificado al 100% con mis recuerdos con mi abuela.

    • Pilar dice:

      Gracias Rosa M. Sentirte identificada con este recuerdo es lo más bonito que me puedes decir :-)
      Un Besazo

  2. ¡Cómo me gustaban aquellas rosquillas que hacía con mi abuela! Realmente no tenían nada de rosquillas, a cada una le dábamos una forma diferente: de serpiente, de letra… Lástima que no soy capaz de recordar la receta, lo he intentado con otras que me han dado, pero ninguna es como la de mi abuela :-)

    • Pilar dice:

      Tenían el sabor del cariño y de los mimos de tu abuela….bufff un ingrediente insuperable :-) Gracias por contárnoslo Marta.
      ¡¡¡Un fuerte abrazo!!!

  3. Monica L-V dice:

    Precioso Pilar, me ha gustado muchisimo, al leerlo puedo notar el cariño con el que esta escrito. Un besazo¡¡

  4. @myriamposada dice:

    Yo albondigas, jajaja y croquetas ! ñañ ñañ , besazo sister !

  5. Montse dice:

    Genial como siempre, Pilar, da gusto adentrarnos en nuestros recuerdos de tu mano. Yo tuve la mala suerte de crecer sin abuelas porque era la pequeñaja, la que llegó de improvisto, así que me dedicaba a robar abuelas, (todavía lo hago). Os iba a hablar de una de ellas, gallega, mi preferida, pero acabo de darme cuenta de que casi os lo cuento en un cuento. Me lo está pidiendo. ¿Será ese olor a rosquillas que me esta llegando? Seguro. Despiertas mis recuerdos. Un beso enorme Pilar

  6. Pilar dice:

    Ay siiiii Por favor….Qué bien!!! Monsteeee que ya me está tardando leer ese cuento :-D De tu mano será algo muy especial :-) Abuelas robadas…..
    No tardes en contar esa historia mi preciosa amiga :-)
    Un fuerte abrazo.

  7. Esther dice:

    ¿Qué será que cuando amasas esa harina, ya sea dulce o salada te trae gratos recuerdos..?? El vierne hice pizza a mis hijas y justo rememoré (cuando amasaba la harina) momentos agradables de mi adolescencia. Un abrazo!

    • Pilar dice:

      Buena pregunta Esther… :-) Será que la masa se trabaja siempre con amor y cuando amasamos necesitamos compartir ese momento con alguien querido ;-)
      Gracias por tu visita preciosa :-)
      Un Besazo.

  8. Ay Pilar, lo cuentas tan bien que me has introducido en vuestra cocina primero y en la panadería después, para veros de primera mano y compartir contigo las historias que te contaba tu abuela. Y por un momento me he transportado a otra cocina donde me estaba esperando mi abuela, sentada en su sillón de mimbre, sonriendo y dispuesta a contarme las suyas, que estoy segura, serían muy parecidas. Muchas gracias por hacernos pasar estos buenos momentos.

    • Pilar dice:

      Qué ilusión me hace que a través de esta pequeña historia hayas recordado ese gran momento con tu abuela :-) Me hace muy feliz Maine!!!!
      Gracias por contármelo!!!
      Mil besos

  9. Cuánta dulzura transmites Pilar, tocas la fibra a cualquiera. Transmites esa tranquilidad que ayuda a que nos olvidemos del estrés que la vida diaria, inevitablemente, nos produce. Gracias por proporcionarnos un ratito tan agradable.

    • Pilar dice:

      Me alegro tanto Tania….esa era la idea :-) seguro que todos nosotros tenemos ese momento de paz al que podemos ir cuando las cosas cotidianas nos agobien un poco…
      Me encanta que hayas pasado un ratito agradable en este espacio chiquitín que cabe gente tan maravillosa como tu.
      Un Besazo.

  10. Pilar, Pilar ¡¡¡ Las abuelas… ‘mi abueli’, la mejor del mundo, cuando se traladó a vivir al piso de enfrente del nuestro, me llamaba por el lavadero cuando hacía natillas. Me encantaba apurar la cacerola y chupar la cuchara de madera con los restos.
    Momentos inolvidables, estos y tantos otros, que ahora mismo me hacen llorar de melancolía y emoción ¡¡
    Un besazo ¡¡

    • Pilar dice:

      ¡¡¡ Cristina !!! Qué suerteeeeee la abueli enfrente de tu casa :-) La de momentos maravillosos que habrás pasado… No me extraña que te emociones :-) Son tesoros de incalculable valor, para no olvidar jamás.
      Otro gran beso.

  11. Pilar, ¡que bonito! Yo no cocinaba con mi abuela, porque ella no era muy aficionada, pero si cosía con ella y me enseñaba con entrega y cariño mientras me contaba las historias que había vivido en el taller del gran maestro Balenciaga en el que ella fue oficiala. Mi amor por las agujas, las telas y las labores se lo debo a ella.
    ¡Un besote!

    • Pilar dice:

      Qué momentos más especiales…. Cuantas cosas interesantes debió de contarte tu abuela a golpe de aguja :-) Gracias por recordarlo con nosotros Ofelia
      Mil besos preciosa.

  12. María R. González-Calatayud dice:

    ¡Qué dulces recuerdos, Pilar! Entonces todo sabía mejor…Yo recuerdo que en el pueblo había un horno, al que íbamos para hacer madalenas. Llevábamos los papelillos rizados para rellenarlos con la masa, elaborada allí mismo, con ese olor a levadura y limón!!! Y rellenarlos uno a uno, ponerlos sobre la pala y ¡hala! ¡p’adentro! El calor del horno nos hacía empapar de sudor, pero nos encantaba esperar a ver el apetitoso resultado. ¡Siempre me haces recordar cosas buenas y disfrutar! Un abrazo.

  13. Pilar dice:

    Es verdad María R. Todo sabía mejor…Me ha encantado tu historia y la firma como la has contado :-) tan divertida y a la vez tan entrañable… Gracias por tu visita preciosa.
    Un fuerte abrazo

  14. JRequejo dice:

    Me ha recordado a una situación actual, cuando mi sobrina y mi madre (nieta y abuela) se encierran en la cocina a hacer rosquillas.

    Esas conversaciones se repiten y son muy añorables y humanas.

    Sonrío al pensar, que alguna vez, yo seré el que “amase” el ordenador (o lo que haya en un futuro) y mi nieto el que me pregunte qué era IRC o Messenger.

    • Pilar dice:

      Ay kini…qué me lo estoy imaginando…espero que disfrutes mucho de todo este tiempo hasta que llegue ese día…El día en que nuestro maravilloso JRequejo amase todos esos ingredientes, toda esa valiosísima información que has ido y que seguirás acumulando y se la transmitas a tu niet@ :-)¡Me encantará que me lo cuentes! Eso si, que no pase el tiempo tan rápidooooo
      Gracias por tu visita.
      Un fuerte abrazo.

  15. Yo con mi abuela jugaba al dominó y al parchís, también paseabamos y hacíamos la compra.

    • Pilar dice:

      Qué bonitos recuerdos Jorge Juan!!! Las abuelas tenían mil recursos para entretenernos y hacerlo con todo el amor del mundo :-)
      Gracias por tu visita.
      Un fuerte abrazo.

  16. Joaquín dice:

    Me has hecho recordar a mis abuelos, a los que conocí, claro, uno de cada padre.

    Con mi abuelo iba de paseo a tomar el vermú con el por Lavapies, sombrero de ala y capa, que así vestía y con mi abuela, en su casa de Paseo de Extremadura, la de seriales me habré escuchado de “Simplemente María” mientras andabamos de tertulía alrededor de la camilla y el brasero.

    Cada artículo tuyo me trae un recuerdo, ¡Gracias! :D

    • Pilar dice:

      Gracias a ti Joaquín que me estoy imaginando tus recuerdos…la imagen de ti y tu abuelo paseando por Lavapies es algo fantástico y la tertulia alrededor de la camilla es algo tan familiar….Me encanta que nos lo hayas contado :-)
      Un Besazo.

  17. ¡¡Pilar, qué emocionante ha sido!!
    A medida que leía esta preciosa historia, recordaba a mi amona Joaquina y su memoria prodigiosa. Se acordaba de todos y de todo y cuando se ponía a contar historias o cantar viejas canciones era fantástica.
    ¡¡Como tú Pilar, que nos llevas de la mano a momentos muy bien guardados en la memoria y que están llenos de sentimientos!!
    Muchas gracias, te mando muchos abrazos y Muxus.

    • Pilar dice:

      Emocionante es leer tus historias!!! Siempre tan entrañables y cálidas …..
      Gracias por hacerme esta visita :-) Ven cuando quieras :-)
      Eyyy Mi querida Amaia, yo también te mando muchos abrazos y Muxus!!!!

  18. Reyes Ramon dice:

    Ainss mi Pilar, ¿cuando quedamos para hacer rosquillas juntas?
    Un besazo y continúa escribiendo así, que buenos recuerdos :)

    • Pilar dice:

      Ay mi querida Reyes…ya nos vemos muy pronto ;-) no para hacer rosquillas, pero si para compartir alegrías :-)
      Un besazoooo

  19. MARU dice:

    precioso tu texto

  20. Pilar dice:

    ¡Gracias mama! Tu si que eres preciosa
    Un besazoooo

  21. Maru dice:

    LOS DULCES NUY RICOSSSSSSSSS

  22. Isabel dice:

    Impresionante Pilar….como siempre…hacia tiempo que no leia tus historias y hoy he recordado la mala epoca que estamos pasando y aquella harina con la que mi abuela me ayudaba en mis problemas,pena no tenerla a mi lado para poder seguir ayudandome y dandome la compañia que tanto necesito…..MUAAAKKKK.

  23. Pilar dice:

    Estoy oyendo las risas de tus niñas :-) Eso si que tiene harina de la mejor ;-) Te deseo mucha felicidad en todo lo que emprendas Isa ¡Un besazo enorme!

Sponsors

  • Cheap reliable web hosting from WebHostingHub.com.
  • Domain name search and availability check by PCNames.com.
  • Website and logo design contests at DesignContest.net.
  • Reviews of the best cheap web hosting providers at WebHostingRating.com.